Para superar la decadencia crónica
de los matinales de este país,
nuestro comité ha diseñado un programa
inspirado en la fauna salvaje africana.
Como el hipopótamo macho gira la cola
y dispara su hélice de estiércol,
invitaremos a dos políticos rivales
a tirarse heces en vivo rociando a la audiencia.
Los periodistas les gritan preguntas
como los monos aulladores,
dándose cachetadas de histeria entre ellos.
¡Gana el que salpica más ca-ca!
El público que prende con caca
vota por el Cagón Supremo.
¡El medio mambo que se va a armar!
Todo ecológico y organico: piur perfium.
Veo que le brillan los ojos señor productor.
Veo que está salivando con el clip vertical.
Con el contenido marrón de altus impactus,
y con el reach que lograremos en las redes.
Esto queridos, es disrupción radical.
Un despliegue de creatividad.
Grito y plata
y caca.
—
A las 8am puse el matinal.
Iba a cambiarlo por aburrido… pero
me emocioné con las turbinas de guano,
saqué el cel…
y voté por mi Cagón Supremo favorito.
Gregorio Salaya