Jóvenes promesas de la servidumbre pública
Mis cadetes del fulgor cívico en celo
Próceres prematuros pervertidos progresistas:
bienvenidos al taller de entrenamiento
Políticos Unidos Trabajando Altruistamente (PUTA)
Tomen nota, la patria los necesita
Primera lección:
La “buena política” exige maquillaje
Rubor, sombra y brillo labial
Puro rímel, lentejuela y estadística
Exige un cutis terso y humectado
para que escurra la culpa, el sudor y resbalen las querellas
Y exige un rouge rojo intenso con vocación de servicio
para besar las mejillas y succionar el voto
del electorado
Capichi, mis cosmetólogos del fraude?
Segunda lección:
Encandilar a la plebe con pirotecnia comunicacional
Mucha luz y bengala, mucho-ruido-cero-contenido
Para que el votante mire los fuegos artificiales en el cielo
y se quede temporalmente sordo
Mientras usted, en la penumbra de la noche
Remata la carretera y el agua al mejor postor
Porque los buenos negocios no se gritan
mis pirómanos de la retórica
Tercera lección:
Mientan
Si el periodista del matinal los acorrala
y el animador se pone odioso
nada de pánico: la mentira no es pecado
es un producto de primera necesidad
Pongan cara de mártires si es necesario
Y cuando les toque jurar lealtad,
Recuerden cruzar los deditos
Esos deditos de niño, azulosos de frío
Cuarta lección:
Llorar un hilito de agua mineral
Hacerse la vístima frente a las cámaras paga.
Soltar una lagrimita táctica sobre la mesa de los pobres
pero sin que se corra el delineador
Que nadie me venga con la ordinariez de las “convicciones”.
La convicción tiene olor a miseria
Nosotros usamos “manipulación emocional, funa y cancelación”
Quinta lección:
Cuando se queden sin argumentos, bramen con fuerza
El volumen es el mejor sustituto de la decencia
Hay que alzar la voz, escupir sílabas al viento,
gritar estupideces con la majestuosidad de una diva en desgracia
Si vociferan con suficiente estridencia
Y con las venas del cuello a punto de explotar,
¡por la patria, por el pueblo, por la clase media!
nadie notará que el discurso está vacío
El ruido ensordecedor es el orgasmo de la democracia
Sexta lección:
En esta jungla de pasillos encerados no se hace el amor, se pacta!
Las reglas del cortejo político exigen frotarse con el enemigo,
si el sudor ajeno promete ministerios.
Hay que saber encamarse con la derecha, con la izquierda, con quien pague
una orgía pantanosa entre sábanas de hilo europeo
La virginidad partidista es para los feos, puristas y perdedores
nosotros somos los bellos polígamos del presupuesto
siempre listos para abrirnos de piernas ante una buena licitación
Séptima lección:
Toda estrella de esta carpa necesita un instinto asesino
Ojo, mis felinos de peluche, que el poder no les quite las ganas de comer.
Hay que aprender a sonreír para las cámaras
mientras afilan la daga escondida en la liga del muslo.
La política es saber cuándo esconderse en las sombras del escándalo,
hacerse las muertas, reptar bajo el pantano cuando llueven las auditorías
Y luego, en el momento exacto: ZAS!! El zarpazo.
Salten a la yugular del compañero o del enemigo apenas huelan sangre tibia
Sonrían mis bestias partisanas
enseñen los colmillos y sonrían
Que el pueblo tiene hambre
pero sobre todo tiene carne
Linda coincidencia
que sus servidores
tengamos el paladar refinado
y la parrilla lista
para servirlos
—
Gregorio Salaya
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