Hola, me llamo Alex y soy un sordo egocéntrico
[El grupo contesta al unísono: hola sordo Alex!]
Toqué fondo en mi cumpleaños
Mi señora EXPLOTÓ,
no recuerdo qué dijo
pero iba en esta línea:
Que amo mi voz
Que siempre tengo razón
Que la corrijo cuando habla
NADA de eso es verdad
Aunque a veces habla tonteras
el problema real
es ELLA y sus ataques venenosos
de víbora deslenguada
Ese día me gritó como nunca:
ERES UN SORDO INCURABLE
NO TIENES REMEDIO
O TE INTERNAS O NOS SEPARAMOS
Así es como llegué
al centro de reconversión
de sordos egocentristas anónimos
Mi señora le pidió al doctor
que me aplicara el método de “shock”
SIN PIEDAD
Quería ver sufrimiento,
vergüenza
y escupos en la cara
[El grupo emite suspiros y risas nerviosas]
Después de las pruebas
El doc me pasó una carpeta con el diagnóstico
Decía: sofista con hipertrofia severa de orejas narcisas atrofiadas
En lenguaje real: soy un topo egoista. Ciego, sordo y cuentero
Sólo oigo palabras
El tratamiento lo recuerdo así:
1- Verificaron que poseía dos orejas funcionales, no solo decorativas
2- Fumigaron el cerumen que tenía acumulado
3- Me expusieron a hablar con políticos polarizantes (los que dicen idioteces)
4- ELECTROSHOCK cada vez que iba a interrumpir
5- Me obligaron a morderme la lengua (si duele está ok, si sangra, un premio!)
6- Me forzaron a tragar saliva en abundancia (con arcadas y el dramatismo mucho mejor)
7- Me hicieron repetir el mantra “es-ku-charr” hasta hartarme
Luego de 3 días, el doc me dijo
Don Alex, recuerde: lo que le dicen nunca es de lo que hablan.
No entendí la frase,
pero puedo decir con orgullo que
E S T O Y C U R A D O!!!
[El grupo ovaciona con entusiasmo]
Veo que no hay preguntas
Más aplausos please.
Sigo entonces.
Volvamos a mí…
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Gregorio Salaya